Luis Rodriguez Tudela

Un blog personal basado en tecnología

Historia y evolución de la ciberseguridad I: Los primeros hackers

La ciberseguridad ha evolucionado mucho desde sus inicios. Lo que ahora se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para las empresas debido a las pérdidas millonarias que genera y que ha llevado a la creación de una industria basada en la defensa debido a la continua amenaza que supone la conexión constante a internet. Pero no siempre fue así. Desde el club de aficionados a las maquetas de ferroviarios del MIT en los años 50 y 60 del siglo XX en donde se comienza a hacer experimentos con la tecnología que tenían a su alcance. Un poco más tarde vendría el Homebrew Computer Club que nace en el corazón de Silicon Valley y en donde se construye lo que se considera el primer ordenador portátil. Un lugar en el que las ideas y el software robado se movían en libertad. Esto no lo digo yo, lo dijo en 1975 Bill Gates, que les envió una carta abierta acusándolos de usar software que no habían desarrollado ellos. Y tenía razón. Los miembros del club usaban los programas que sacaban de sus propias empresas para destriparlo y saber cómo funcionaba. Gracias a estos aficionados con mucha curiosidad y a otros como ellos, la informática ha llegado a ser lo que conocemos hoy. Sin embargo en su evolución los hackers y la ciberdelincuencia comienzan a confluir, aunque la pertenencia a un grupo no implica la pertenencia al otro. Se puede ser un fan de la tecnología y de la investigación de incidentes sin ser un amigo del dinero ajeno.

Aunque el término hacker se ha hecho muy popular en los últimos años, no es para nada nuevo. Por un lado, aparece en el MIT (Massachusetts Institute of Technology) durante la década de 1950. Hack se refería a una solución ingeniosa o a una técnica innovadora para resolver un problema. Los estudiantes del Tech Model Railroad Club y más tarde los del Artificial Intelligence Laboratory (fundado en 1959) ya usaban este término. Sí, las investigaciones en IA vienen de lejos.

Paralelamente durante las décadas de 1960 y 1970 surgió el fenómeno de los phreakers, término que proviene de unir las palabras phone y freak.  Estos primeros hackers de telecomunicaciones se dedicaban a explorar y manipular sistemas telefónicos para realizar llamadas gratuitas o, simplemente, para descubrir cómo funcionaban las redes de telecomunicaciones. Una teoría sugiere que el término hack hace referencia a las patadas que les daban a las puertas de las cajas de cableado para tener acceso a ellas.

En este momento aparece el que podemos considerar el primer hacker famoso, John Draper, conocido como Captain Crunch. Por aquella época ya se sabía que se podían hacer llamadas gratis emitiendo un tono de 2600 Mhz a través de la línea de teléfono. Draper tenía un amigo que era capaz de silbar exactamente a ese tono, pero él descubrió que un silbato que venía de regalo en las cajas de cereales Captain Crunch emitían ese mismo sonido, por lo que por primera vez un hack se hizo popular. Las operadoras de teléfono usaban un total de 10 tonos para hacer cosas distintas, así que empezaron a aparecer las cajas azules, que eran unas pequeñas cajas electrónicas capaces de emitir todo ese juego de tonos. Esto, claro, se hacía usando teléfonos públicos.

A principios de la década de 1970, Draper conoció a dos jóvenes llamados Steve, Wozniak y Jobs, que aprendieron a hacer cajas azules y a venderlas en la universidad, lo que cimentó su amistad y les ayudó económicamente antes de crear su primer ordenador, el Apple I. Wozniak y Jobs también participaban en las reuniones del Homebrew Computer Club y es de allí de donde sacaron algunas ideas para construir su primer modelo de Apple, y es que no hay nada como rodearse de la gente adecuada. Captain Crunch, por otro lado, acabó en la cárcel por fraude a una compañía de telecomunicaciones.

A medida que las compañías telefónicas hacía más compleja la red para evitar este tipo de problemas, los phreakers comienzan a desaparecer o a transformarse en hackers. Este fue el caso de Kevin Mitnick, que comenzó su carrera en los 70 explorando las posibilidades de las líneas de teléfono y cuando esto se volvió más difícil, empezó a poner todo su interés en los ordenadores. Así se convirtió en el hacker más famoso de los 80 y los 90 después de ataques a compañías como DEC, lo que le conllevó su primera condena en 1988. Los ataques de Mitnick fueron muy efectivos ya que era muy bueno no solo manipulando tecnologías, sino que también era un gran ingeniero social. La década de los 80 también trajo los primeros virus y las primeras amenazas reales, pero eso es otra historia.

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